Estoy empezando a pensar que esto va más allá de los límites del amor, mucho más allá de todo lo conocido hasta ahora. No es normal, que yo irradie tal felicidad sólo por verte, o que mi dopamina se multiplique de forma exponencial cada vez que me besas. Sólo me queda pedirte que me quieras siempre, que nunca me falten momentos a tu lado, ni sonrisas hacia ti. Gracias, mi vida, por estos casi dos meses perfectos, tan perfectos como
tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario