Nadie mejor que nosotros sabrá nunca que lo mejor de las
peleas siempre son las
reconciliaciones, sobre todo si consisten en
otra guerra, pero esta vez
bajo tus sábanas. Una guerra en la que ganamos
los dos, en la que cambiamos los
fusiles por
besos, y la violencia por
caricias. La única guerra que debe durar
para siempre, sin tregua alguna.
Qué sensación tan bonita me ha dado el título de tu blog ... sin dudarlo me engancho a ti porque adoro las reconciliaciones, cuántas emociones despiertan, verdad? Muacc
ResponderEliminar