Me haces feliz, cuando me miras desde el otro lado de la almohada, y me dices que me amas. En ese segundo justo, el tiempo se para, y un beso culmina nuestro momento perfecto, uno más de cada mil de ellos que cada tarde fabricamos juntos entre tus sábanas.
Eres mío, solo mío, y yo tuya, siempre tuya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario