3.9.10

y siempre te voy a querer(:

Y cada día me doy más y más cuenta, de que esto debe ser para siempre, que no soy capaz de vivir un solo día sin ti, sin tus caricias, sin tus besos, sin poder abrazarte o poder verte sonreir como un niño pequeño. Porque eres lo mejor, lo más importante que tengo, y sé que me muero si no puedo mirarte y saber que te tengo, y tú me tienes a mí, soy tuya, y me encanta serlo. A veces, tengo la sensación de que solo vivo por ti, como por ti, respiro por ti. Y, ¿sabes qué? Amo esa sensación. Porque me hace darme cuenta de lo importante que eres en mi vida, y valorar cada milésima de segundo que paso a tu lado.

Querría agradecerte el hecho de que me hagas la niña más feliz del mundo día a día, con tus tonterías, nuestras peleas y reconciliaciones, tu sonrisa, tu voz, o miles de pequeños detalles que hacen que seas tan perfecto como eres, y que me hacen quererte de este modo. Querría agradecerte estos casi seis meses de perfecta felicidad, pero no sabría cómo, no se me ocurre de qué manera puedo devolverte lo mucho que me has dado en todo este tiempo, no se puede, pero al menos lo intento, demostrándote que estaré ahí para ti todos los días de mi vida, que seré tuya y que jamás te haré daño, porque no podría, porque no soporto verte mal, y si te pasa algo a ti, a mí también, porque tú eres mi vida.

Quizás lo mejor de todo esto no sea lo maravilloso que ha sido el tiempo que llevo contigo, sino lo mejor aún que será todo lo que nos queda, pues esto es solo medio año de los muchos que nos quedan por pasar y, créeme cuando te digo lo feliz que soy de que así sea. La verdad, no sé qué habría hecho sin ti. Me devolviste a la vida en uno de mis peores momentos, me enseñaste a sacar mil sonrisas donde durante mucho tiempo sólo hubo lágrimas, y me enseñaste que los besos también pueden ser de verdad, y que los besos de verdad son dulces y muy muy suaves, de esos que no se dan con los labios, sino con el corazón, como en las películas, pero de verdad. También aprendí contigo a disfrutar cada momento, a olvidarme de lo malo y pensar solo en lo bueno.

Vivo esperando el día en que por fin, podamos vivir juntos, y tener nuestra casita en Nueva York, o en cualquier sitio, si te digo la verdad, me da exactamente igual dónde, mientras sea contigo, y tener nuestro perrito, y nuestra cristalera, y una cama que guarde todos nuestros secretos, y una vida en la que podamos estar siempre juntos, y dormir contigo, y despertarme cada día abrazada a ti, eso sería lo único que podría hacerme feliz. Sólo me queda decirte, mi vida, que, gracias a ti, hoy soy feliz.

4.03.10(L)

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