declararte la
batalla, y perder
me entre tus sábanas... que tu
premio sean mis
besos, y mi condena la
prisión de tus abrazos... ser
tuya, y tú
mío, danzar suavemente al compás de nuestras respiraciones al unísono, recorrer el mapa de tu cuerpo
de peca en peca, entrecruzando
miradas cargadas de significado, conduce lento,
suave, en el camino hacia el
éxtasis,
fundámonos, aprovechemos cada milésima de segundo que tu
aliento cálido busque ansioso mi
piel, pues, cuando mañana por la mañana despierte,
todo habrá terminado, y
nada de esto habrá existido...
No hay comentarios:
Publicar un comentario